Tiene como objetivo principal la detección precoz de patologías y la evaluación del estado general de salud en población sana o con factores de riesgo.
Incluye controles clínicos, estudios de laboratorio y evaluaciones específicas según edad, antecedentes y perfil del paciente.
Se requiere DNI y, en algunos casos, orden médica. Se recomienda su realización periódica, generalmente de forma anual o según indicación profesional.