Este perfil mide el colesterol total junto con sus fracciones HDL, conocido como colesterol bueno, y LDL, conocido como colesterol malo. En conjunto, son indicadores claves de la salud cardiovascular.
Conocer estos valores permite estimar el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón y orientar cambios en la alimentación, el estilo de vida o el tratamiento. Se solicita de forma habitual en los controles preventivos de salud. Por eso es uno de los análisis más recomendados a partir de la adultez y en personas con antecedentes.