La urea y la creatinina son sustancias de desecho que los riñones filtran de la sangre y eliminan a través de la orina. Su medición es un reflejo directo de cómo están funcionando los riñones en su tarea de depuración.
Evaluar sus niveles permite detectar tempranamente alteraciones de la función renal, muchas veces antes de que generen síntomas. Son análisis habituales tanto en los controles generales de salud como en las evaluaciones deportivas. Mantener un buen estado renal es importante para la salud general del organismo a lo largo del tiempo.