El electroencefalograma registra la actividad eléctrica del cerebro mediante pequeños sensores colocados sobre el cuero cabelludo. Es un estudio seguro, no invasivo e indoloro, que no implica ningún riesgo ni molestia para el paciente.
Se utiliza para evaluar el funcionamiento neurológico y detectar distintas alteraciones, y suele requerirse en ciertos aptos físicos y exámenes psicofísicos. El registro dura un tiempo determinado, durante el cual deberás permanecer en reposo y relajado. Una vez finalizado el registro, podés retomar tus actividades normales sin inconvenientes.