El proteinograma mide las distintas proteínas presentes en la sangre y analiza la proporción entre ellas. Esta distribución aporta información sobre diversos aspectos del estado general de la salud.
Es útil para evaluar el estado nutricional, hepático e inmunológico, y se utiliza en el estudio y seguimiento de diferentes condiciones. Suele solicitarse cuando el profesional necesita una mirada más detallada del perfil de proteínas. Es un estudio complementario que ayuda a completar el panorama clínico general del paciente.