La glucemia determina la concentración de glucosa, es decir de azúcar, presente en la sangre. Se trata de un indicador clave del metabolismo y de la forma en que el organismo obtiene y utiliza su energía.
Es fundamental para detectar diabetes y prediabetes, y para el seguimiento de personas con factores de riesgo o antecedentes familiares. Por su importancia, suele incluirse en prácticamente todos los chequeos de salud de rutina. Mantener este valor bajo control es clave para prevenir complicaciones a largo plazo en la salud.